Destaca especialmente la composición y acabados de la fachada, obra posterior del arquitecto D. Casto Fernández Shaw Iturralde, en 1.943, encargado de la reconstrucción del edificio tras los daños sufridos en la guerra civil. Esta fachada de clara inspiración neoclásica y cercana al Art Decó se remata con una estatua obra del escultor Victorio Macho que majestuosamente corona el edificio.






